El destino del enólogo Aarón Huertas (38) dio un vuelco en 2022, cuando asistió a una comida en Toledo, la emblemática ciudad española de La Mancha. Había sido invitado por los propietarios de la bodega mexicana Tres Raíces, que ese mismo día le propusieron el puesto. “Me pareció una locura”, dice ahora. Y es que pocos sabían ¿saben? en Europa —donde casi no están presentes— que México produce vinos. Él apenas si tenía una vaga idea.
“Me prometieron un reto muy bueno: una bodega que ya estaba en marcha, hacerme cargo de la enología y lograr que sus vinos sean conocidos a nivel internacional. Me pareció un gran reto, divertido, y al año conseguí el primer Gran Oro de Guanajuato en el Concurso Mundial de Bruselas. Lo obtuve con nuestro Pinot Noir”.
Aarón proviene de una familia relacionada con el vino y creció en la región vinícola más grande de España. Nació y vivió sus primeros años en Malpica de Tajo, un pueblo cercano a Toledo. “Mi abuelo hacia vino en damajuanas de vidrio”, cuenta para enfatizar que ese material es el mismo al que él le está dando un lugar importante en la bodega de Tres Raíces
Estudió en la Escuela de Vitivinicultura de La Rioja, pero sus primeros trabajos los tuvo en Toledo, para Grupo Osborne y González Byass. Luego regresó a La Rioja para trabajar en Finca Allende y Finca Nueva, junto al afamado enólogo Miguel Ángel de Gregorio, uno de los iniciadores de la ola que revolucionó el vino en la Denominación de Origen Rioja.
Aquella propuesta y un encadenamiento de eventos lo condujo a Guanajuato. “Estuve a punto de ir contratado a Napa Valley y lo suspendí por la enfermedad de mi papá, al que le descubrieron un cáncer. Poco después surgió la situación con tres Raíces”. En todo caso le vino como traje a la medida. Con su proyecto a medio camino, la empresa le daba toda la libertad para modelar su enología.

“Faltaba tecnología, era una bodega en desarrollo y había mucho por hacer. Lo primero fue montar un laboratorio como los que tenía en Europa y traer la tecnología”, señala. “Compré equipos nuevos y pasamos a la parte técnica de la elaboración”.
El trabajo más importante, sin embargo, fue el del campo, “separar y delimitar por parcelas, determinar que tipos de suelo tenemos y los clones más indicados. Hicimos pruebas, vinificaciones por separado para así entender los suelos, qué aporta cada uno y en concordancia, destinar parcelas para diferentes cepas y estilos. Fue estimar el potencial de cada metro de tierra y a qué destinarlo”.
Son los instrumentos que Huertas ha dispuesto cuidadosamente frente a sí, como las herramientas del cirujano sobre su bandeja, para aspirar a una calidad excepcional en sus vinos y asumir el reto de hacerles un lugar en el mundo. Pinta bien: en los once concursos internacionales en los que Tres Raíces ha participado desde que está al frente de la enología, de 2023 a 2026 la bodega ha obtenido 139 medallas, entre ellas 21 Gran Oro y 61 Oro, las demás distribuidas entre Plata y Bronce.
El terroir de Tres Raíces, indica, es en su mayor parte franco arenoso, con un subsuelo más o menos profundo, en algunas partes de dos metros y en otras de 40 centímetros; debajo, un componente calizo varía en importancia según las parcelas. Subraya esa composición por su inherente condición para la vid, un terroir que Huertas compara favorablemente con algunos de los mejores en los que le ha tocado trabajar de Ribera del Duero o Rioja.
“Viñedos de pocos años aquí no tienen nada que envidiar a los de 80 años en Rioja o Ribera del Duero. Los datos analíticos indican en nuestras uvas de Cabernet Sauvignon y Tempranillo índices de 1,400 miligramos por kilo de fruta en antocianos y en los vinos de estas cepas un IPT (Índice de Polifenoles Totales) de 75, 80 o 90 por litro”.
Esos índices, enfatiza, son los considerados idóneos para elaborar reservas y grandes reservas, junto con un 0.58 de volátil, una acidez total en tintos entre 4 y 5 gramos por litro y de alrededor de 6 en los blancos. “Con un IPT de entre 75 y 90, añade, logramos vinos de similar o mejor calidad que muchos premium de España”.
“Me gusta de nuestro terroir tanto el suelo como el clima”, subraya, e incluye entre sus cualidades la irradiación solar a más de 1,900 metros de altura y los 20 grados de amplitud térmica durante la maduración. “Con rendimientos no mayores de 4,500 kilos por hectárea, logramos suficiente estructura tánica y color para elaborar vinos de crianza, longevos como difícilmente consigues en otras partes”.
“En nuestro Alma Tempranillo ves el potencial de longevidad; yo que he trabajado con la uva Tempranillo en España, te puedo asegurar que pocos pueden competir con el nuestro. Es comparable a los tempranillos de altura en España, de Rioja Alavesa, muy aromáticos y frescos”.

“Es la grandeza de la línea Alma, vinos frescos y a la vez dotados de una estructura excepcional. Solo encuentras algo parecido en grandes de España como el Aurus de Miguel Ángel de Gregorio, que obtiene regularmente 98 y 99 punto Parker. Para mi el Alma Tempranillo está aún mejor, tiene más marcada la fruta y mejor nariz”.
La línea Alma de Tres Raíces es un aporte de Huertas al portafolio de la vinícola. Son vinos super premium, de muy pequeña producción, elaborados a partir de las mejores líneas de viñedo y de parcelas excepcionales. “Las hileras de Alma suman menos de una hectárea en total, aproximadamente 0.8, con rendimientos muy bajos, de 3,500 kilos por hectárea, y producciones por debajo de las 200 cajas por variedad”.
Son “vinos de parcelas”, define el enólogo, situadas a 1,950 metros de altitud. Entre ellos están, en tintos, los Tempranillo y Cabernet Sauvignon, que disfrutan de “condiciones brutales de buenas en tierra y clima, las cuales les confieren viveza y longevidad”. En blancos incluye el Albariño con barrica y un especial, distintivo Sauvignon Blanc Reserva, con Botrytis y, a contramano de otros atacados por el hongo — “la pourriture noble”, como le llaman los franceses— perfectamente seco.
“La idea nació de la niebla del lago”, dice en referencia al lago que está al interior de la propiedad. “Observé la niebla que se generaba en torno a él y me dije ‘vamos a aprovecharla’, al igual que en Austria se aprovecha la infección de botrytis para los vinos dulces, en Hungría para los Tokay o en Francia los Sauternes, pero aquí elaboramos un vino seco, algo a lo que pocos se han atrevido y que requiere conocimiento y técnica para llevarlo a bien”

El Alma Noble “botrisado” pasa 20 meses en barrica nueva y algunos más en botella antes de estar listo. En la cata se mostró con una nariz intensa de miel y lavanda, acentos minerales, torrefacción, balsámicos y una nota curiosa de carne cruda; lleno en boca, untuoso, de buen cuerpo, acidez balanceada, fresco, largo. Un gran vino, muy original. Huertas está preparando también la versión dulce, con 60 a 70 gramos de azúcar residual por litro.
El reto que aceptó Aarón se está concretando. Tres Raíces alcanza actualmente una producción de 300 mil botellas, 25 mil cajas de 12 botellas de vinos de la más alta calidad, que subirán a 40 mil con el crecimiento del viñedo a 80 hectáreas en la última etapa. De su producción, el 15 por ciento se exporta a Canadá, EEUU, Costa Rica y Panamá. “Y pronto Europa, hacia allá vamos”, promete.

Consecuentemente la bodega está incrementando su capacidad de vinificación y almacenamiento. Huerta introdujo los “huevos” de concreto, las vasijas de barro cocido y los recipientes de vidrio conocidos como wine globe, parecidos —aunque en otra escala, pues su capacidad es de 250 litros— a las damajuanas de su abuelo, hoy día reivindicadas por la neutralidad del material y las condiciones que crea para darle al vino volumen y balance.
Ya nada parece una locura, como pudo parecerlo durante aquella comida en el restaurante Las Espadas de Toledo. Por el contrario, Aaron Huertas camina ahora en el terreno de realidades contundentes y Tres Raíces apunta como bodega señera de Guanajuato y México. En cuatro años ha avanzado en hacer realidad la promesa con la cual llegó a la vinícola, pero para enólogos como él, que aprecian los retos, lo mejor está siempre por llegar.
ALGUNAS MEDALLAS OBTENIDAS POR TRES RAÍCES EN CONCURSOS INTERNACIONALES ENTRE 2023 Y 2026
Gran Oro
Bacchus 2023 y 2026
• Cabernet Sauvignon 2021
• Malbec 2021
• Pinot Noir 2022
Internacional Awards Virtus 2025
• Tempranillo Reserva 2023
• Cabernet Franc Merlot 2023
Catavinum World Wine & Spirits Competition 2025 y 2026
• Gran Reserva 2020
• Caladoc Reserva 2022
• Gran Reserva
• Tempranillo Reserva
• Merlot Reserva 2022
Los Angeles International Wine Awards Pacific Rim Wine Competition 2025
• Rosé 2023 | Best of Class
Concurso Mundial de Bruselas
• Pinot Noir 2022
Oro
61 Medallas de Oro en London tasting Awards,Concours International de Lyon, Concours mondial de Bruxelles, Bacchus International Awards Virtus, Catavinum, CMB Mexico Selection
Puntajes destacados
Decanter 2025
• Cabernet Franc Merlot — 94 pts
• Gran Reserva (Cabernet Sauvignon Malbec) — 92 pts
• Tempranillo Reserva — 91 pts
• Merlot Reserva — 90 pts
Guía Peñín 2026
• Gran Reserva (Cabernet Sauvignon/ Malbec)— 93 pts
• Cabernet Sauvignon Reserva — 92 pts
• Caladoc Reserva 2022 – 92 pts
• Nebbiolo Sangiovese 2023 — 92 pts
• Tempranillo Reserva 2023 – 91 pts
• Cabernet Franc – Merlot 2023 – 91 ptos
• Pinot Noir 2023 – 91 ptos
• Tré Cabernet Sauvignon Tempranillo 2023 – 91 ptos




