del vino y del buen vivir

Nomad, dos grandes tradiciones

Una de las cosas que más recuerdo de 2014 fue el lanzamiento de Nomad.Un whisky que inicia en la zona de los Highlands de Escocia y termina en Jerez, España. La unión de ambos conceptos no es de extrañar ya que siempre ha existido una relación de codependencia muy especial entre estos dos mundos, principalmente por el proceso de añejamiento, debido a que muchos whiskies y maltas son envejecidos en  botas (barricas) que una vez criaron diferentes tipos de jerez.

Ambos, whiskies y jereces,  posen una historia y una gran permanencia en el tiempo conviviendo entre tradición y tecnología sin perder jamás su identidad y apego al origen.  Nomad nos muestra intrínsecamente esta relación.  Una cosa es criar whisky en botas de jerez en Escocia y otra cosa es criarlo/envejecerlo en botas de jerez pero en la misma ciudad de Jerez.  La humedad, la brisa del mar, la temperatura benevolente de Jerez, la levadura autóctona del ambiente que inunda las famosas bodegas González Byass; la mineralidad/salinidad del producto y las botas viejas de crianza  hacen de Nomad uno de los whiskies más genuinos y auténticos en aporte de crianza de jerez.

Nomad es la mezcla de 30 whiskies de malta y grano. La mezcla total contiene un 40 por ciento de malta, a diferencia del resto de los “blended Scotch” que suelen tener un 20 por ciento. La mezcla envejece en Escocia durante 3 años en botas previamente envinadas con Oloroso (un tipo de jerez) y se termina de afinar en botas de jerez Pedro Ximenez por un mínimo de 12 meses en las bodegas de Jerez.

Antonio Flores, Master Blender de González Byass, se ha asociado con el galardonado gurú del whisky, Richard Paterson, para crear Nomad Outland Whisky. Un concepto totalmente nuevo que transforma el proceso de elaboración del whisky, transformando el método tradicional de envejecimiento.

El resultado es un whisky suave, redondo y meloso de color ambarino claro con dorados muy brillantes. Se aprecia el sabor de la bota de jerez y de los granos. Hay notas a  cuero, dejos salinos y minerales envueltos en cáscara de nuez, algo de naranjas glaseadas con almendras y un retrogusto con maravillosa acidez, astringencia y notas especiadas a pimienta y jengibre. La dulzura de la madera y el carácter maravilloso que le infunde el Pedro Ximenez hacen de este un espirituoso algo excepcional.

¡Nunca creamos que lo hemos visto todo! siempre hay algo que nos sorprenderá.