del vino y del buen vivir

Están a la Vuelta de la Esquina

Me refiero, claro está, a las Fiestas de la Vendimia en el Valle de Guadalupe, no el único pero sí el más conocido de todos y en donde podemos encontrar el mayor número de bodegas establecidas en el municipio de Ensenada. Y es que es la época del año en la que la Cenicienta del Pacífico se suelta el chongo, se pone más bonita que ninguna y los candidatos a príncipe, que somos todos los que la visitamos a partir del viernes primero de agosto, andamos queriendo probarle la zapatilla desde que llegamos. Dos semanas de intensos colores, aromas y sabores. En esta ocasión, con una situación que habremos de observar desde el lugar en que se pone el optimista, que es el que siempre tiene las mejores vistas.

Sucede que hace algunos meses la Madre Naturaleza nos dio un sustito cuando se rompió el brazo a la altura del kilómetro 93 de la carretera escénica Tijuana-Ensenada, justo, para acabarla de amolar, el 28 de diciembre, día de los inocentes. Buen día para explicar a los inocentes ciudadanos porqué, aunque no pueden preverse los sismos sí podrían haberse construido galerías filtrantes y un buen sistema de drenaje para evitar lo inevitable, que es lo que ahora piensan hacer. Aquí si no hubo prevenimss, qué le vamos a hacer. Y es entonces que, ante el mal tiempo, buena cara.

Ahora hay dos caminos: circular por la carretera escénica hasta el entronque con la libre a Tecate a la altura del kilómetro 58 (recordemos que el kilómetro cero se ubica en el centro de la ciudad de Tijuana) justo antes de la playa La Misión. El camino entonces es de dos vías, una de ida y otra de vuelta hasta Ensenada; o, unos kilómetros antes, tomando la desviación a la izquierda para llegar a Francisco Zarco, en pleno Valle de Guadalupe.

La ventaja de tomar la segunda opción es que, en lugar de seguir de frente a la ciudad de Ensenada, vas pasando a un costado de bodegas como Alximia, donde ahora el chef Martín San Román abrió su restaurante “La Terrasse de San Román”, Hacienda La Lomita, Vinícola Pijoan, Villas Montefiori, que también tiene restaurante, y Bodega Bibayoff. Esta carretera es paralela a la número 3, que es la que corre entre el Sauzal y Tecate, la cual no tiene acceso a la escénica para volver a Tijuana, sino solo al puerto de Ensenada. También hay un entronque, justo a la altura de Alximia, para conectar con dicha carretera número 3 y circularla para ir a otras bodegas.

La otra opción es precisamente Tecate. Al llegar al aeropuerto de Tijuana se toma la carretera a Tecate (45 minutos) y se siguen las indicaciones para ir a Ensenada-Valle de Guadalupe, recorriendo unos 60 kilómetros para llegar a las primeras bodega del Valle, que son Paralelo, L.A. Cetto y Domecq. En esta ocasión me toca llevar a un grupo de entusiastas y bullangueros chilangos que tomarán por asalto el Hotel  Rancho Tecate para luego subirse a unas lanchas que los llevarán a conocer el lugar que habitan los mejillones antes de pasar a mejor vida en sus platos y a probar nuestros extraordinarios vinos durante su corta pero intensa visita. ¡Anímense y déjense venir, que el Valle está de fiesta!