del vino y del buen vivir

Y AHORA... VINOS EN PUEBLA

Si el clima y el humor de la Mujer Dormida lo permiten, a la vasta gastronomía poblana, una de las más ricas y variadas de México, habrá de sumársele en algunos años los vinos poblanos.

Y es que una empresa franco-mexicana Weingut Lilian (“El viñedo de Lilian” en alemán) busca potenciar la vocación vinícola de San Rafael Ixtapalucan, una comunidad ubicada en las faldas del volcán Iztaccíhuatl, en el municipio de Santa Rita Tlahuapan.

La empresa firmó en la primera semana de enero un contrato agrícola con 12 productores para establecer un viñedo con proyecciones de alcance turístico, informó Rodrigo Riestra Piña, secretario de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial de Puebla.

La intención del convenio es comenzar a producir vinos de calidad en un par de años para, posteriormente, crear la primera Ruta del Vino en el estado, que incluirá a los municipios de Santa Rita Tlahuapan, San Salvador el Verde, San Felipe Teotlalcingo, Nealtican y San Matías Tlalancaleca.

El objetivo a largo plazo, precisó Riestra, es vincular esta Ruta con otras atracciones de la región, como la ex hacienda de Chautla, rescatada recientemente por el gobierno estatal. Esta propiedad, de hecho, es sede desde hace un par de años a la fecha del Festival 100 Vinos Mexicanos Grand Puebla, organizado por Viñedos La Redonda.

El compromiso, detalló, es que en un inicio Weingut Lilian invierta alrededor de 3 millones de euros –más de 68 millones de pesos mexicanos– para la creación del primer viñedo en San Salvador el Verde. Como parte de la primera etapa del proyecto, la empresa se comprometió a pagar 9 mil pesos por cada tonelada de uva, informó el funcionario.

Riestra y la empresa señalaron que la producción durante los dos primeros años será de alrededor de una tonelada por hectárea, pero se espera alcanzar en el tercero entre 8 y 10 toneladas, lo que implicaría un ingreso de hasta 90 mil pesos para los 12 productores poblanos de los municipios aludidos.

Con esto, enfatizó el secretario, se busca abrir la zona al cultivo de la vid. “Con esta empresa estableciéndose en Puebla y el futuro del consumo de vino en México, se abre la posibilidad de convertir a esta zona de Puebla en una región productora de vinos y en un referente a nivel nacional e internacional”, afirmó.

 

LILIAN Y LA MUJER DORMIDA

Liderada por el enólogo y agrónomo poblano Miguel Hernández, Weingut Lilian nació hace más de un lustro, en 2010, cuando éste conoció al estudiante de negocios Christof Bötschi y a su novia Lilian, durante un semestre de intercambio en una universidad de Chile.

Además de amistad, los tres forjaron la idea de fundar un viñedo propio, que comenzó a cristalizarse cuando acaeció la sorpresiva muerte de Lilian debido a una enfermedad. El hecho, cuenta Bötschi al portal suizo Blick am abend, les dio el impulso necesario para llevar a cabo este proyecto vínico a las faldas del Iztaccíhuatl.

A esta aventura sumaron al papá de Lilian, Helmut, con el objetivo de producir vinos mexicanos de la más alta calidad “sobre una base ecológica” en los valles centrales de Puebla, cuenta la página web de la empresa. Esta zona fue elegida justamente porque al ser volcánica y rica en minerales, podría lograr uvas con un carácter especial.

En una primera etapa, Hernández y compañía estudiaron el clima y los suelos de San Rafael Ixtapalucan para la plantación de un viñedo experimental a 2 mil 800 metros de altura sobre el nivel del mar. Dos años más tarde, en 2015, compraron las primeras seis hectáreas y, finalmente, en abril de 2016 plantaron cerca de 10 000 plantas francesas de la variedad Pinot Noir, principalmente. En el camino han ido sumando a otros socios e inversionistas extranjeros, como Etienne Cassin.

Éste último dijo al periódico local El Sol de Puebla que las condiciones climáticas son muy similares a las que hay Borgoña, en Francia. Agregó que en 2017 se duplicará la superficie del viñedo cultivado para llegar a 12 hectáreas, a través del convenio con el estado para capacitar en viticultura a agricultores de San Rafael Ixtapalucan.

La meta, dijo Cassin, es lograr que los habitantes de la comunidad se conviertan en viticultores independientes e impulsar así un modelo de economía sostenible y comercio justo en la región.

Cassin añadió que el rendimiento en la zona será importante, ya que el cultivo puede rendir hasta ocho toneladas por hectárea al año. Actualmente, aseguró el empresario francés, los precios en el mercado rondan entre mil y 1 500 dólares por tonelada, es decir, más de 32 mil pesos mexicanos. Luego de 10 años, indicó, los productores podrán obtener en algunos casos hasta 6 mil euros por hectárea (más de 138 mil pesos mexicanos).