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Viña Cobos, escala en México

Nació en Nueva York pero su hábitat es California. Sus viñedos están en Russian Valley, Anderson Valley y Sonoma Coast, pero también en Mendoza y ahora en la región Francesa de Cahors. Fue enólogo para pesos pesados del vino como Robert Mondavi y Nicolás Catena antes de emprender su propio proyecto. Impulsó la fama del Malbec argentino, del que también fue su primer importador en Estados Unidos, hace 30 años.

En Napa Valley y Sonoma County la Bodega Paul Hobbs produce vinos Premium reconocidos a nivel mundial desde 1991. En Mendoza, a caballo entre Agrelo y Valle de Uco, elabora Viña Cobos, Felino, Bramare y Cocodrilo, que muestran diversas facetas de las cepas Malbec, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Merlot y ahora también Cabernet Franc.

Carina Moyano, la directora de ventas de Viña Cobos para América Latina, de paso por México, enfatiza que cuando Hobbs estableció Viña Cobos, en 1997, tenía “un sueño” y éste era “elaborar un gran malbec, lograr la máxima expresión de esta cepa, que también importó por primera en Estados Unidos”. Y en efecto, los malbec de su bodega han obtenido desde entonces las más altas calificaciones de la crítica, raramente por debajo de 90 puntos.

La bodega de Mendoza tiene viñedos en los dos sitios más emblemáticos de la provincia de Mendoza: Luján de Cuyo y, más al sur, el Valle de Uco, la nueva tierra prometida de las vinícolas argentinas. Muchos de sus viñedos están pegados a la Cordillera de los Andes, a alturas mayores a los 900 metros, y su amplitud térmica, mayor que en otras regiones del país, favorecen vinos potentes, muy estructurados.

Actualmente Viña Cobos produce 100 mil cajas de 9 litros, distribuidas en 5 líneas: Felino –que es su entry level-, con 5 varietales (Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Merlot y Malbec), Bramare Vineyard Designate, con vinos que reivindican el viñedo singular de donde provienen, Bramare Apellation con 3 vinos, Malbec y Cabernet Sauvignon de Luján de Cuyo y Malbec del Valle de Uco; Cocodrilo, un ensamble de Cabernet y Malbec, y los ultra premium Cobos, con sus viñedos Marchiori y Chañares, en los cuales la cepa protagonista es Cabernet Sauvignon. Los nombres de varios viñedos son los apellidos de viticultores con los cuales Hobbs inició su proyecto.

“Nosotros trabajamos sobre todo con Malbec, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Cabernet Franc y Merlot. No nos dejamos llevar por las modas”, señala Carina, haciendo referencia a un mercado voluble, que cada tanto “descubre” nuevas “cepas-promesa”. “No trabajamos con nuevas cepas sólo porque son las del momento o porque hacen explosión. Solo incorporamos variedades cuando consideramos que es necesario para lograr mejores vinos. Nuestro concepto es ser un baluarte en calidad”, enfatiza. 

Tampoco, prosigue, cesa su afán de expresar en cada vino los diferentes microclimas mendocinos. De ahí que en la línea Bramare haya un Malbec de Luján de Cuyo y otro del Valle de Uco. A quien pruebe ambos vinos al mismo tiempo se le hará evidente la diferencia entre el carácter goloso, más suave del primero, y el más estructurado y musculoso del segundo.

En cuanto a las particularidades de cada línea, Carina subraya que las hay, pero que en todas sobresale la búsqueda de elegancia y equilibrio. “Felino”, explica, “es un vino joven, que se bebe fácilmente, con predominancia de la fruta y acentos sutiles de la madera en los tintos; Cocodrilo es un vino de cuerpo, cuyo ensamble se ubica en la tradición de burdeos; los Bramare están elaborados para lograr complejidad, estructura y volumen en boca. Cobos es un vino de gran fineza, elaborado cien por ciento con barrica francesa”.

Carina señala que aún con el poco tiempo que le deja ocuparse de bodegas en diferentes regiones del mundo, Paul Hobbs guarda siempre el protagonismo en la elaboración de sus vinos argentinos y  “sobre todo en la supervisión del viñedo, donde está siempre el secreto de un gran vino.”

“Ahora Paul está muy enfocado en la Cabernet Sauvignon. El de Mendoza es muy buen terroir para la Cabernet. En Malbec somos líderes pero no hay muchos buenos Malbec en el mundo. En cambio hay muchas regiones que se pueden comparar con nosotros en vinos de Cabernet Sauvignon. Es un desafío. Si avanzamos más en esta cepa, seriamos vanguardia en ambas”.

El otro desafío que encara Viña Cobos es el Cabernet Franc, cuyo varietal está próximo a lanzar, proveniente de su viñedo de Chañares de la Luna. Se trata de una cepa que tiene su máxima expresión en Francia, en la región de Saint Emilion, y que en Argentina da un vino de fruta brillante y acentos especiados.

“Paul no para“ dice Carina. La trayectoria que inició en California está marcada por presagios de éxitos, como en el caso de la Malbec, que terminaron siendo realidades. Por eso, no hay que perderle la pista.