del vino y del buen vivir

Un highlander en México

Entrevista a Alexis Uribe

Alexis Uribe lleva ya varios años involucrado en el tema del whisky y desde 2016 es el “Rare whisky brand manager” de los whiskies Dalmore y Jura, un puesto que podría traducirse como “gerente de marca de whiskies excepcionales”. Dalmore, por lo pronto, lo es: nació en 1839 con la vocación de ser una marca de lujo, en una época en que el tema no tenía la misma connotación que hoy día y mucho menos su vigencia. La entrevista con él fue realizada esta semana, a raiz del festival del whisky que organiza la tienda La Europea.

RG: ¿Cómo definirías la peculiaridad de Dalmore en relación a los demás whiskies? 

AU: el whisky se hacía antes de otra manera. Se dejaba añejar de 3 a 5 años porque el conocimiento que había y los materiales no permitían jugar con más tiempo. Lo que hace la familia Mackenzie cuando toma el control de la destilería, en la década de 1860, es empezar con el añejamiento de hasta 12 años. Fueron los primeros en hacerlo y lo lograron gracias al uso de alambiques de cobre de diferentes tamaños y formas. Obtenían así un alcohol de más cuerpo, que podía permanecer más tiempo en contacto con la madera sin perder su carácter.

RG: ¿Por qué Dalmore, siendo una de las marcas más antiguas de Escocia, es aún poco conocido en México?

AU: A México llegó hace 3 años. En Asia y Medio Oriente es una de las más consumidas y reconocidas. Está muy bien posicionado en el mercado de las marcas de lujo. También en Europa. En los últimos dos años nos hemos enfocado a Estados Unidos y este año a México y Sudamérica. En México nos conoce sobre todo la gente que viaja porque lo ve en las tiendas dufry de los aeropuertos.

La destilería ha pasado épocas complicadas y por diferentes propietarios. Hacia el fin de la primera guerra mundial fue ocupada por la marina inglesa para fabricar minas. Una explosión acabó con parte de sus instalaciones, que fueron recuperadas y reconstruidas en 1922.  

Actualmente su propietario es la empresa Whyte Mackay, la cual inició hace 100 años una alianza con González Byass que marcó un derrotero para la firma, pues es la única destilería que puede utilizar las barricas de este grupo líder en la producción de jerez, incluidas las del Jerez Mathusalen Oloroso de 30 años.

Alexis recalca el carácter especial de los whiskys Dalmore, justamente por el “pedigree” de sus barricas. “Es pionero en el tipo de añejamiento. Nuestro master distiller Richard Paterson desarrolló el añejamiento multibarrica, en el que además de las de jerez, el whisky pasa por contenedores de bourbon, vino tinto, madeira y oporto”.

Paterson, que cumplió recientemente 50 años en la profesión –por su habilidad en las mezclas, le apodan “la nariz”-, está entre los masters distillers más célebres de Escocia. A su dominio técnico y sensitivo ha añadido un toque creativo peculiar, como en el caso de estas mezclas de barricas, que se ajusta particularmente bien al posicionamiento de Dalmore como marca de lujo.

RG: ¿Qué otros rasgos definen al whisky Dalmore?

AU: Dalmore es un Highland Single Malt. Sus presentaciones más populares son las de 12, 15, 18 y 25 años, seguidas de las Colecciones Especiales: el Dalmore Cigar Mouth, combinación de whiskies criados en barricas de Bourbon, Jerez y Cabernet Sauvignon, y el Alexander III, que es único porque utiliza una variedad de seis barricas diferentes: Bourbon, Jerez, Madeira, Marsala, Cabernet Sauvignon  y Oporto.

Este año la marca celebra el 50 aniversario de su “master distiller” con un whisky destilado en 1966. Pasó primero por barricas de Bourbon, luego en 2003 por las Matusalem de González Byass y en 2012 por las de Oporto Colheita. El toque especial en este caso es que el año pasado fue transferido durante 50 días a barricas del champagne Domaine Henri Giraud. Viene en botellas de cristal Baccarat, en un mueble del diseñador Linley, y el precio de la botella estará en los 50 000 dólares.

RG: ¿Cómo ves el mercado del whisky en el mundo y, particularmente, en México?.

AU: Dentro de la categoría hay, en general, una enorme competencia. Ha crecido mucho el Bourbon y, a la vez, la gente está volteando a ver más que antes los Single Malt, tal vez por un cansancio con los blend (que es la categoría de mayor consumo). El mercado de whiskies mexicano creció en 13 por ciento el año pasado. Los Single Malt crecieron mucho más, entre 38 y 42 por ciento. El mercado en México es impresionante. Va mucho de la mano con los resultados que estamos obteniendo en Asia y  Medio Oriente. Nuestro ingreso y buenos resultados en Estados Unidos eleva el nivel de competencia a nivel mundial y habrá de repercutir en México.