del vino y del buen vivir

Nacionalismo en bicicleta

Las protestas y amenazas de los bodegueros de Languedoc-Roussillon, en el sur de Francia, frente al hecho consumado de ver a una bodega chilena como parte de la imagen del Tour de France 2016, un evento deportivo emblemático de Francia, finalmente han dado algunos resultados.

Los productores de al región mediterránea del Aude amenazaron a los organizadores con boicotear la famosa ruta ciclista cuando se supo que el vino chileno Bicicleta, elaborado por la bodega Cono Sur, una filial del gigante Concha y Toro, sería el patrocinador oficial del evento. Pero esta semana la Amaury Sport Organisation (ASO), operadora del Tour de France y propietaria del periódico L’Equipe, anunció haber llegado a un acuerdo con los inconformes.

El nuevo convenio, que habrá de conjurar la amenaza, fue alcanzado por el director del Tour, Christian Prudhomme, con Frédéric Rouanet, presidente de la asociación Vignerons de l'Aude. El acuerdo, detalló Prudhomme al canal de televisión France 3, ofrece a los quejosos la oportunidad de “crear una bandera promocional” para los vinos de la región.

“Con esta propuesta”, declaró Rouanet a la prensa local, “ya no será necesario bloquear el Tour de France, debido a que la ruta de este año será asociada con el vino francés”. Prudhomme, por su parte, dijo que el acuerdo pondrá fin al reclamo, aunque recalcó que previo a la firma del pacto con la chilena Cono Sur ninguna marca o bodega francesa había solicitado el patrocinio oficial de esta justa deportiva.

El convenio huele a premio consolación para los quejosos. Y es que su principal demanda era que el vino chileno Bicicleta diera un paso al costado y se retirase como patrocinador oficial. De lo contario, clausurarían las etapas del Tour en la región de Languedoc-Roussillon.

Al parecer los beligerantes bodegueros de Aude –los mismos que recientemente asaltaron varias pipas cargadas con vino a granel español, derramándolo en las carreteras–, tendrán que conformarse con unos banderines promocionales. Al menos hasta 2017, año en que vence el contrato de la ASO con la vinícola andina.