del vino y del buen vivir

Moro en DOCa Rioja

El reconocido bodeguero Carlos Moro, propietario de Matarromera en Ribera del Duero y de otras bodegas en Cigales, Toro y Rueda, acaba de presentar en el Museo del Prado de Madrid la primera cosecha de su emprendimiento más reciente, esta vez en Rioja, el CM 2015 by Carlos Moro. La presentación estuvo apañada por figuras del gobierno e importantes funcionarios de diversas denominaciones de origen.

La elección del museo tuvo carácter simbólico, al que Moro describió como la intención de que CM “sirva de inspiración en el mundo del arte, de la vida y del vino como fiel embajador de la marca de nuestro país en el mundo y reflejo de los grandes vinos realizados en Rioja”. La nueva bodega se sitúa en San Vicente de la Sonsierra y cuenta con un impresionante calado subterráneo de 1 200 metros cuadrados y 300 metros de galerías, provistas de botelleros y 1 300 barricas de roble francés y americano.

Junto con la bodega, Moro adquirió 20 hectáreas de viñedos en la zona de mayor altura de San Vicente de la Sonsierra y Labastida, dotadas de plantas de Tempranillo de entre 35 y 50 años de edad. Además controla otras 75 en municipios como Ábalos, San Martín, La Rad, Altazaba o Larrazuri. De su primer vino riojano señaló que destaca por “los aromas afrutados varietales bien ensamblados con aromas terciarios de la barrica, taninos muy maduros, mucho volumen, redondo en boca, intenso expresivo y equilibrado”.

El empresario recibió este año el Premio Nacional de Innovación, galardón oficial que le entregó el rey Felipe VI, con el cual se le reconoce, entre otras cosas, los trabajos de investigación que desarrolla en sus bodegas de Matarromera y Emina, además de la orientación sustentable en sus instalaciones y procesos de producción. Su bodega en la DOCa Rioja inicia con capacidad para alrededor de 300 000 botellas.