del vino y del buen vivir

Las emergentes de Fevino

Unas cincuenta bodegas mexicanas participaron en el festival Fevino de Vino Mexicano, que se celebró el 9 y 10 de octubre en Campo Marte. Los interesados en el vino mexicano pudieron degustar producciones vinícolas sobresalientes, algunas poco conocidas, e intercambiar opiniones con los propietarios de las bodegas. Además de que se ofrecieron precios especiales por botella, hubo catas impartidas por enólogos, talleres, food trucks mexicanos y el mercado de República Gastronómica.

Adobe Guadalupe, Casa Madero, L.A. Cetto, Monte Xanic y Viñas Pijoan fueron algunas de las bodegas más destacadas aunque también llamó la atención la presencia de proyectos emergentes.

Vinsur

Vinsur es un proyecto del enólogo chileno Daniel Lonnberg. Elabora dos vinos: Cañada de los Encinos (Zinfandel y Petit Verdot) y Literal (Petit Sirah).

Síntesis

Síntesis tiene apenas 4 años en el mercado y es propiedad de la química y enóloga Susana Sierra y Susana Zamorano. Su vino más peculiar es un Grenache Blanco. Además elabora un tinto, mezcla de Tempranillo, Cabernet y Zinfandel. “El Grenache Blanco es el que causa más sensación”, comentó Nancy Zamorano. “Es ligerito, muy fresco y al mismo tiempo complicado, porque tiene algunos sabores de vino tinto. Ha pasado por tinto joven en muchas catas a ciegas”. Las uvas de Síntesis provienen del Valle de Ojos Negros.

Fluxus

Es el proyecto de Alberto Rubio, antes enólogo de Mogor-Badan. Fluxus trabaja con uvas de viñedos viejos de más de 40 años y de temporal, es decir que no hay riego en el viñedo, sino que solo se alimenta de las lluvias y el agua que captan las raíces en las napas profundas. Las uvas expresan así características de la zona, la tierra y el clima.

Elabora un blanco y un tinto. El primero es de Chenin Blanc y Palomino, “una uva difícil de entender porque no es tan aromática como la Sauvignon Blanc o la Moscatel”, comentó Alberto Rubio en entrevista. “En su constitución genética no tiene compuestos aromáticos, así que la tirada es oxidarla un poco, como se hace con el Jerez”.

Casa Magoni

El proyecto de Camilo Magoni, -enólogo titular de L.A. Cetto durante casi 5 décadas-, y su familia. Hace un par de años fundó la vinícola junto a sus hijas y a sus socios Roberto Martínez y Víctor Segura. En 2012 elaboró cuatro vinos, tres tintos y uno blanco: Origen 43, mezcla de Sangiovese, Aglianico, Canaiolo, Montepulciano y Cabernet; Sangiovese Cabernet; Nebbiolo 2011 y el blanco Manaz, de Viognier y Fiano, una variedad poco conocida en México.

Vinos de Chihuahua

Cavas Baltierra, Casa Chávez y Casa Boutique Reyes Mota son tres de las seis bodegas de vinos que hay en Chihuahua y se unieron para fortalecer y representar la actividad vinícola del estado.

Según Homero Chávez, propietario de Casa Chávez, “la tradición de vino en Chihuahua tiene más de 80 años, pero la producción era para consumo de las familias. Ahora se está recuperando con una fuerza importante, a partir de que las familias nos unimos”.

Las uvas de la zona son Merlot, Cabernet Sauvignon, Malbec y Shiraz, además de experimentar con la Gewürztraminer.