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Hotel Viceroy

Placeres de la Riviera Maya

Hotel Viceroy Riviera Maya

Viceroy Riviera Maya no es un hotel familiar. Por el contrario, no le da cabida a los niños. Su propuesta, que incluye disfrute al máximo de la naturaleza y el confort, es la de un resort en el cual todo está acondicionado para recibir a las parejas.

En la playa Xcalcoco, en las afueras de Playa del Carmen, Viceroy Riviera Maya presume ser refugio de aquellos que quieren renovar su energía corporal, liberarse de sus preocupaciones cotidianas e incluso reavivar la chispa amorosa. Desde sus comienzos, lo que fue el The Tides Riviera Maya –en el año 2012 esa cadena de hoteles cambió su nombre a Viceroy- ganó prestigio a nivel internacional y en 2009 y 2010 fue distinguido por la revista Condé Nast Traveler como uno de los 100 mejores hoteles del mundo. Ahora ha renovado sus instalaciones con la intención, según el gerente Pedro Lara, de hacerlo “más confortable, cómodo, lujoso y agradable”.

Viceroy Riviera Maya trata de recrear el antiguo espacio natural de los mayas integrándolo en un diseño que, aún siendo moderno, no altere el ecosistema circundante. La intención de evocar un pasado idílico se reafirma desde el ritual de bienvenida que da un personaje en el rol de chamán, hasta el impacto visual de las nueve cascadas naturales que circundan al resort.

El hotel está integrado por 41 Villas —22 Luxury, una con vista el mar y el resto hacia la selva, 15 villas Royal, de las cuales 3 con vista al mar y, en orden ascendente, dos Villas Viceroy con vista al mar y una Presidencial. Todas están construidas con techos de palma y aquellas que no bordean el Caribe se encuentran inmersas en la espesura selvática. Eso no obsta para que cuenten con afinado equipamiento tecnológico: televisión satelital en pantallas planas de alta definición, reproductores de CD y DVD y conexión WI-FI. Las habitaciones tienen terrazas con regadera al aire libre y una alberca privada que diariamente decora el concierge con pétalos naturales y velas. Un detalle también en las camas: sábanas de algodón egipcio de 500 hilos.

Si aún con todo esto quieres salir a la habitación, el hotel cuenta con una gran alberca estilo laguna, una librería lounge para leer relajadamente o disfrutar un snack, que se distingue por su lujo a la usanza europea, y un muelle en el que puedes tomar el sol o practicar snorkeling. Ofrece además de sus atractivos naturales –entre las actividades propuestas están el avistamiento de aves y visitas a Xcaret—, y las zonas arqueológicas cercanas como Tulum y Chichen Itzá, actividades deportivas como buceo en cenotes, windsurf, golf, pesca mar adentro y paracaidismo, bajo la supervisión de un experto.
Wayac Spa: santuario para los sentidos

El Spa es algo que distingue a este hotel, pues brinda una gran variedad de actividades que, explica su adiestrado personal, sanan el cuerpo y el alma del visitante. Ofrece “ceremonias y rituales mayas” para restablecer la unión y el amor en las parejas: el Kamnikte o ceremonia de los buenos deseos y el Xaman Eék o ritual de la fertilidad. También cuenta con un Temazcal y un extenso menú de masajes —entre los más destacados están la aromaterapia, el maya crepuscular, alma del océano, masaje Riviera y masaje ancestral maya—, tratamientos faciales y corporales y programas desintoxicantes basados, aseguran sus responsables, en antiguas tradiciones mayas, para aprovechar las riquezas marinas y la herbolaria de la región. Su finalidad es restablecer el equilibrio entre espíritu y naturaleza. Y para los menos espirituales, pero deseosos de relajarse, están las áreas de jacuzzi, regaderas suizas y de presión, así como un sofisticado centro fitness con vista al mar, en el que se imparten clases de yoga, pilates y entrenamiento total con los equipos de acondicionamiento más sofisticados.

Sincretismo gastronómico

La propuesta gastronómica del hotel es integrar técnicas e ingredientes que vienen desde los mayas con otros más cosmopolitas, bajo la supervisión de la chef ejecutiva Jetzabel Rojas. El restaurante La Marea ofrece cocina de autor con énfasis en recetas mexicanas, mientras que el Coral Grill & Bar se especializa en una fusión que el hotel ha denominado “cocina Mayanterránea”. Además, su cava de 500 botellas cuenta con una selección de grandes vinos de Ribera del Duero, Toscana y los châteaux de Burdeos más afamados.

Más casual pero igualmente sabrosa es la oferta de las noches de “comida de la calle”, en la que los cocineros preparan platillos como el molcajete de camarones al ritmo de música mexicana y en un ambiente colorido. Los huéspedes también pueden tomar clases de cocina tradicional en la Casita Maya, un restaurante taller especialmente acondicionado para tales efectos, y degustar sus propias creaciones culinarias o las recetas que propone el hotel, como su especialidad de boquinete en recado negro con puré de plátano macho.
No son pocos los hoteles de lujo situados en nuestra maravillosa Riviera Maya, pero pocos igualarán la experiencia del Viceroy. La mezcla de tradición milenaria, naturaleza virgen e instalaciones modernas de impresionante lujo, hacen de este hotel un verdadero refugio exento de las preocupaciones del mundo de hoy.
Dirección: Playa Xcalacoco, Riviera Maya
Quintana Roo, México, 77710
T +52 984 877 3000
PÁGINA WEB: http://espanol.viceroyrivieramaya.com
De 600 hasta 1900 dólares americanos la habitación.