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El master distiller del año

Bill Lumsden, director de destilación de la compañía de whisky escocés Glenmorangie, fue proclamado Mejor Maestro Destilador del Año por los premios Íconos del Whisky 2016, organizados por la revista británica Whisky, que reconocen a las personalidades más destacadas de esta bebida.

La publicación consideró que Lumsden es “un pionero en la industria del whisky de malta”. Rupert Wheeler, presidente del certamen, dijo que este premio no lo pudo haberlo recibido alguien más calificado que él. 

Se trata de una de las figuras más condecoradas en este ámbito. El año pasado recibió un reconocimiento especial como master distiller por parte del International Spirits Challenge. The Malt Advocate, a su vez, lo ha nombrado “líder de la Industria del año” en tres diferentes oportunidades, todo un récord para la revista.

Lumsden comentó que el premio es “un tributo al trabajo de todo el equipo de Glenmorangie y la profundidad con la que éste se sumerge para crear nuestro excepcional single malt”.

Los whiskys de una sola malta Glenmorangie son algunos de  los más refinados del mercado y proceden de las Tierras Altas de Escocia. La destilería fue fundada en 1843 y es pionera en el proceso de “extra-maduración”, que consiste en una primera maduración en una barrica en la que antes envejeció, por ejemplo, un bourbon, para luego seguir el proceso en otras de diferente origen, donde ganan más capas de sabor.

Este es el caso del Glenmorangie Nectar D’Òr, añejado 10 años en barricas de roble americano ex-bourbon y otros 2 más en barricas de Sauternes, el famoso vino dulce de Burdeos, Francia. El resultado es un destilado con sabores complejos y profundos, con notas a jengibre, nuez moscada y almendras tostadas, así como un toque de merengue de limón y miel de abeja.