del vino y del buen vivir

El Gin Tonic correcto

No hay duda de que el Gin Tonic es uno de los tragos favoritos de los catadores con estilo. La ginebra, por sí sola, es una bebida de respeto. Su historia se remonta a los médicos holandeses del siglo XVI, quienes recetaban a sus pacientes la llamada “aqua juniperi” como remedio estomacal. A su vez, la quinina, extracto del árbol de la quina o cinchona que es la base del agua quina, fue utilizada durante siglos por las fuerzas imperiales británicas como medicamento para combatir la malaria.

Si lo que buscas es emular la elegancia de Sir Winston Churchill en lugar de la tosquedad de un viejo estibador flamenco, aquí te ofrecemos un listado con los errores más comunes al momento de preparar un trago de Gin Tonic:

  1. Servir en exceso: hay una medida promedio para que un Gin tenga equilibrio y no se amargue con el exceso de ginebra. La medida va entre 1 ½ y 2 onzas, equivalente a un caballito tequilero.
  2. Enfriar con hielos pequeños: la misión del hielo es enfriar tu bebida, no aguarla. Si utilizas trozos de hielos más grandes tu trago mantendrá su temperatura idónea.
  3. Beberlo en un vaso tubular: para disfrutar de los aromas de un Gin Tonic éste debe prepararse en una copa o vaso ancho.
  4. Destapar el agua tónica con antelación: el agua quinada tiene un punto de gas preciso, el cual le da un sabor equilibrado a tu Gin Tonic. Para una mezcla perfecta entre ginebra y quina, el agua tónica debe servirse en su punto de aguja máximo, sin necesidad de removerlo demasiado.
  5. Agregar jugos cítricos: no hay nada más contraindicado en la preparación de un Gin Tonic que mezclarlo con jugos cítricos, pues rompen su equilibrio y amargan el sabor de la ginebra. Con una fina rodaja de la corteza de un limón o de un pepino basta.

Si bien es cierto que en muchos bares los mixólogos experimentan con innovadoras combinaciones de ingredientes, evita un mal trago por no seguir estos sencillos pasos cuando prepares tu próximo Gin Tonic.