del vino y del buen vivir

Cuvée sobreviviente

Aristócrata desde su nacimiento en el siglo XVII, cuando se bebía de manera exclusiva en las cortes de Francia, España e Inglaterra, el Champagne no sólo es la bebida espumosa por antonomasia sino también un símbolo de estatus y holgura económica.

Esta cualidad se verá refrendada el 25 de septiembre de este mes, cuando la casa de subastas Sotheby’s, en Nueva York, ponga a la venta una de las cuatro botellas restantes de Champagne Krug Private Cuvée 1915, elaborado hace cien años y sobreviviente de la Primera Guerra Mundial (y luego, de la segunda).

La puja comienza en 15 mil dólares e incluye un viaje de dos días a las bodegas de la empresa; allí, la centenaria botella será degustada por su adinerado ganador, quien podrá llevar hasta tres acompañantes, en el marco de una cata especial que incluirá varias añadas producidas durante el último siglo.

El evento contará con la presencia de Olivier Krug, director general de la marca, quien ofrecerá un tour por los viñedos e instalaciones de la vinícola, situada en la región de Reims y fundada en 1843 por Joseph Krug.

El punto culminante del viaje llegará al momento de la cata, guiada por Serena Sutcliffe (una de las pocas Master Sommelier del mundo y presidenta de la división de vinos de Sotheby’s) cuando las botellas sobrevivientes sean descorchadas.

En el pasado otras de Champagne vinculadas a La Gran Guerra fueron subastadas previamente en Sotheby’s. Apenas en noviembre de 2013, la casa vendió tres lotes de dos botellas de Moet & Chandon 1914 por casi 25 000 euros, mientras que el año pasado vendió una Pol Roger 1914 en 5 640 euros.

Durante la Primera Guerra Mundial la región productora de Reims y sus diferentes poblados fueron sometidos por 1151 días a intensos bombardeos de artillería, desde septiembre de 1914 al 11 de noviembre 1918.